Descripción
VIA DE ADMINISTRACION
ORAL
PROPIEDADES FARMACOLOGICAS
Grupo farmacoterapéutico: Analgésicos y antipiréticos. Anilidas: paracetamol (acetaminofén). Código ATC: N02BE01.
Farmacodinamia
Se cree que el paracetamol aumenta el umbral del dolor inhibiendo la síntesis de prostaglandinas, mediante el bloqueo de ciclooxigenasas en el sistema nervioso central (específicamente la COX-3). Sin embargo, el paracetamol no inhibe de forma significativa las ciclooxigenasas en los tejidos periféricos. El paracetamol estimula la actividad de las vías serotoninérgicas descendentes que bloquean la transmisión de las señales nociceptivas a la médula espinal procedentes de tejidos periféricos. En este sentido, algunos datos experimentales indican que la administración de antagonistas de diferentes subtipos de receptores serotoninérgicos administrados por vía intraespinal puede ser capaz de anular el efecto antinociceptivo del paracetamol. Probablemente, el paracetamol produce el efecto antipirético actuando a nivel central sobre el centro hipotalámico regulador de la temperatura, para producir una vasodilatación periférica que da lugar a un aumento de sudoración y de flujo de sangre en la piel y pérdida de calor. La acción a nivel central probablemente está relacionada con la inhibición de la síntesis de prostaglandinas en el hipotálamo.
Farmacocinética
Por vía oral su biodisponibilidad es del 75 – 85 %. Es absorbido amplia y rápidamente, las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan en función de la forma farmacéutica con un
tiempo hasta la concentración máxima de 0,5 – 2 horas. El grado de unión a proteínas plasmáticas es de un 10%. El tiempo que transcurre hasta lograr el efecto máximo es de 1 a 3 horas; la duración de la acción es de 3 a 4 horas. El metabolismo del paracetamol experimenta un efecto de primer paso hepático, siguiendo una cinética lineal. Sin embargo, esta linealidad desaparece cuando se administran dosis superiores a 2 g.
El paracetamol se metaboliza fundamentalmente en el hígado (90 – 95%), siendo eliminado mayoritariamente en la orina como un conjugado con el ácido glucurónico y, en menor proporción,
con el ácido sulfúrico y la cisteína; menos del 5% se excreta en forma inalterada. Su vida media de eliminación es de 1,5 – 3 horas (aumenta en caso de sobredosis y en pacientes con
insuficiencia hepática, pacientes de edad avanzada y niños). Dosis elevadas pueden saturar los mecanismos habituales de metabolización hepática, lo que hace que se utilicen vías metabólicas alternativas que dan lugar a metabolitos hepatotóxicos y posiblemente nefrotóxicos, por agotamiento de glutatión.
Insuficiencia renal
En caso de insuficiencia renal severa (aclaramiento de creatinina inferior a 10 mL/min) la eliminación del paracetamol y de sus metabolitos se ve retardada.
Edad avanzada (≥ 65 años)
La capacidad de conjugación no se modifica. Se ha observado un aumento de la vida media de eliminación del paracetamol.
Información preclínica sobre seguridad
El acetaminofén, a dosis terapéuticas, no presenta efectos tóxicos y únicamente a dosis muy elevadas causa necrosis centrolobulillar hepática en los animales y en el hombre. Igualmente, a
niveles de dosis muy altos, el acetaminofén causa metahemoglobinemia y hemolisis oxidativa en perros y gatos y muy rara vez en humanos. En estudios de toxicidad crónica, subcrónica y aguda, llevados a cabo con ratas y ratones, se han observado lesiones gastrointestinales, cambios en el recuento sanguíneo, degeneración del hígado y parénquima renal, incluso necrosis. Por un lado, las causas de estos cambios se han atribuido al mecanismo de acción y por otro lado, al metabolismo de paracetamol. Se ha visto también en humanos que los metabolitos parecen
producir los efectos tóxicos y los correspondientes cambios en los órganos. Además, se ha descrito casos muy raros de hepatitis agresiva crónica reversible durante el uso prolongado (hasta
1 año) con dosis terapéuticas. En el caso de dosis subtóxicas, pueden aparecer signos de intoxicación a las 3 semanas de tratamiento. Por lo tanto, no deberá tomarse acetaminofén durante
largos periodos de tiempo y tampoco a dosis altas. Investigaciones adicionales no mostraron evidencia relevante a las dosis terapéuticas de un riesgo genotóxico de acetaminofén. Estudios a
largo plazo en ratas y ratones no produjeron evidencia de tumores con dosis de acetaminofén no hepatotóxicas.
INDICACIONES
Tratamiento sintomático de la fiebre y del dolor de leve intensidad.
POSOLOGIA
Dosis Adultos
Adultos 650 mg/dosis cada 6 o 8 horas por vía oral.
Dosis máxima:
2,6 g/día. El uso en exceso o más frecuente no genera beneficios terapéuticos adicionales y, por el contrario, podría ocasionar efectos adversos.
Dosis en poblaciones especiales:
En caso de insuficiencia renal reducir la dosis, dependiendo del grado de filtración glomerular según el cuadro siguiente:
FILTRACION GLOMERULAR DOSIS
<50 mL/min 500 – 650 mg cada 6 horas
<10 mL/min 500 – 650 mg cada 8 horas
No se recomienda dosis más altas.
Insuficiencia hepática
En caso de insuficiencia hepática no se excederá de 2 g/24 horas y el intervalo mínimo entre dosis será de 8 horas. La dosis diaria eficaz no debe exceder de 60 mg/kg/día (hasta un máximo de 2 g/día) en las siguientes situaciones: Adultos que pesen menos de 50 kg. Insuficiencia hepática de leve a moderada, síndrome de Gilbert (ictericia no hemolítica familiar).
Deshidratación.
Malnutrición crónica.
Alcoholismo crónico.
Edad avanzada (≥ 65 años)
En pacientes geriátricos se ha observado un aumento de la vida media de eliminación del acetaminofén por lo que se recomienda reducir la dosis del adulto mayor en un 25%.
Modo de empleo o forma de administración
Cápsulas blandas o grageas
Administrar por vía oral con agua.
Las cápsulas deben tragarse enteras, sin masticar o triturar.
REACCIONES ADVERSAS
Las reacciones adversas se han clasificado por su frecuencia en:
− Muy frecuentes (≥1/10)
− Frecuentes (≥1/100, <1/10)
− Poco frecuentes (≥1/1000, <1/100)
− Raras (≥1/10.000, <1/1.000)
− Muy raras (<1/10.000)
− Frecuencia no conocida (notificadas durante uso post-comercialización y en datos de laboratorio)
Trastornos de la sangre y del sistema linfático
Muy raras: Trombocitopenia, agranulocitosis, leucopenia, neutropenia, anemia hemolítica.
Trastornos del sistema inmunológico
Muy raras: Reacciones de hipersensibilidad, que oscilan entre una simple erupción cutánea o una urticaria y un shock anafiláctico.
Trastornos del metabolismo y de la nutrición
Muy raras: Hipoglucemia.
Trastornos psiquiátricos
Raras: Insomnio.
Trastornos del sistema nervioso
Frecuencia no conocida: Cefalea.
Trastornos vasculares
Raras: Hipotensión.
Trastornos gastrointestinales
Poco frecuentes: Náuseas, vómitos.
Trastornos hepatobiliares
Raras: Niveles aumentados de transaminasas hepáticas. Muy raras: Hepatotoxicidad (ictericia).
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Muy raras: Se han notificado reacciones cutáneas graves.
Trastornos renales y urinarios
Muy raras: Piuria estéril (orina turbia), alteración de la función renal en grados diversos.
Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Raras: Malestar. Muy raras: Reacciones de hipersensibilidad que oscilan, entre una simple erupción cutánea o una muy rara: urticaria y shock anafiláctico.
“Dada la importancia de mantener una supervisión continua de la relación beneficio/riesgo del medicamento, se invita los profesionales de la salud y a la comunidad en general a notificar cualquier sospecha de reacción adversa asociada a su uso al Centro Nacional de Vigilancia Farmacológica (CENAVIF) del Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel”, a través de la página web: http://www.inhrr.gob.ve/ram1.php”.
INTERACCIONES
Con medicamentos, alimentos y bebidas
El paracetamol se metaboliza intensamente en el hígado, por lo que puede interaccionar con otros medicamentos que utilicen las mismas vías metabólicas o sean capaces de actuar, inhibiendo o induciendo, dichas vías. Algunos de sus metabolitos son hepatotóxicos, por lo que la administración conjunta con potentes inductores enzimáticos (rifampicina, determinados anticonvulsivantes, etc.) puede conducir a reacciones de hepatotoxicidad, especialmente cuando se emplean dosis elevadas de paracetamol. Entre las interacciones potencialmente más relevantes pueden citarse las siguientes:
Anticoagulantes orales (acenocumarol, warfarina):
Posible potenciación del efecto anticoagulante, por inhibición de la síntesis hepática de factores de coagulación. No obstante, dada la aparentemente escasa relevancia clínica de esta interacción en la mayoría de los pacientes, se considera la alternativa terapéutica analgésica con salicilatos, cuando existe terapia con anticoagulantes. Sin embargo, la dosis y duración del tratamiento deben ser lo más bajo posibles, con monitorización periódica del INR.
Alcohol etílico:
Potenciación de la toxicidad del paracetamol, por posible inducción de la producción hepática de productos hepatotóxicos derivados del paracetamol.
Anticonceptivos hormonales/estrógenos:
Disminución de los niveles plasmáticos de paracetamol, con posible inhibición de su efecto, por posible inducción de su metabolismo.
Anticonvulsivantes (fenitoína, fenobarbital, metilfenobarbital, primidona):
Disminución de la biodisponibilidad del paracetamol, así como potenciación de la hepatotoxicidad a sobredosis, debido a la inducción del metabolismo hepático.
Diuréticos del ASA:
Los efectos de los diuréticos pueden verse reducidos, ya que el paracetamol puede disminuir la excreción renal de prostaglandinas y la actividad de la renina plasmática.
Cloranfenicol:
Potenciación de la toxicidad del cloranfenicol, por posible inhibición de su metabolismo hepático.
Isoniazida:
Disminución del aclaramiento de paracetamol, con posible potenciación de su acción y/o toxicidad, por inhibición de su metabolismo hepático.
Lamotrigina:
Disminución de la biodisponibilidad de lamotrigina, con posible reducción de su efecto, por posible inducción de su metabolismo hepático.
Metoclopramida y domperidona:
Aumentan la absorción del paracetamol en el intestino delgado, por el efecto de estos medicamentos sobre el vaciado gástrico.
Probenecid:
Incrementa la semivida plasmática del paracetamol, al disminuir la degradación y excreción urinaria de sus metabolitos.
Propranolol:
Aumento de los niveles plasmáticos de paracetamol, por posible inhibición de su metabolismo hepático.
Resinas de intercambio iónico (colestiramina):
Disminución en la absorción del paracetamol, con posible inhibición de su efecto, por fijación del paracetamol en el intestino.
Rifampicina:
Aumento del aclaramiento de paracetamol y formación de metabolitos hepatotóxicos de éste, por posible inducción de su metabolismo hepático.
Interferencia con pruebas de laboratorio
El acetaminofén puede alterar los valores de las siguientes determinaciones analíticas:
Sangre:
Aumento (biológico) de transaminasas (ALT y AST), fosfatasa alcalina, amoníaco, bilirrubina, creatinina, lactato deshidrogenasa (LDH) y urea; aumento (interferencia analítica) de glucosa, teofilina y ácido úrico. Aumento del tiempo de protrombina (en pacientes con dosis de mantenimiento de warfarina, aunque sin significación clínica).
Reducción (interferencia analítica) de glucosa cuando se utiliza el método de oxidasa-peroxidasa.
Orina:
Pueden aparecer valores falsamente aumentados de metadrenalina y ácido úrico.
Pruebas de función pancreática mediante la bentiromida:
El acetaminofén, como la bentiromida, se metaboliza también en forma de arilamina, por lo que aumenta la cantidad aparente de ácido paraaminobenzóico (PABA) recuperada; se recomienda interrumpir el tratamiento con acetaminofén al menos tres días antes de la administración de bentiromida.
Determinaciones del ácido 5-hidroxiindolacético (5-H1AA) en orina:
En las pruebas cualitativas diagnósticas de detección que utilizan nitrosonaftol como reactivo, el paracetamol puede producir resultados falsamente positivos.
ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES
Generales
Sí los síntomas persisten por más de 2 días con el uso de este medicamento suspéndase y consulte al médico.
La administración de este producto en dosis mayores a las recomendadas o por tiempo prolongado (más de 48 horas) puede ocasionar graves lesiones hepáticas y renales.
Debe evitar el uso simultáneo de este producto con otros medicamentos que contengan PARACETAMOL (ACETAMINOFEN).
En caso de insuficiencia hepática y/o alcoholismo crónico no se excederá de 2 g en un día y el tiempo entre dosis será cada 8 horas.
Se debe limitar la automedicación con acetaminofén cuando se está en tratamiento con anticonvulsivantes ya que se potencia la hepatotoxicidad y se disminuye la biodisponibilidad del acetaminofén, especialmente en tratamientos con dosis altas.
Los cuadros tóxicos asociados a acetaminofén pueden producirse tanto por la ingesta de una sobredosis única o por varias tomas con dosis excesivas.
Acetaminofén deberá utilizarse con precaución en el caso de:
Malnutrición crónica (reservas bajas de glutatión hepático).
Fallo hepático leve o moderado (incluido el síndrome de Gilbert).
Fallo hepático grave (Child-pugh > 9).
Hepatitis aguda.
Tratamiento concomitante con medicamentos que afectan a la función hepática.
Insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina < 10 mL/min).
Insuficiencia cardiaca grave.
Afecciones pulmonares.
Anemia.
Deficiencia en glucosa-6-fosfato deshidrogenasa.
Deshidratación.
En pacientes asmáticos sensibles al ácido acetilsalicílico, debido a que se han descrito reacciones cruzadas con broncoespasmos en estos pacientes; aunque sólo se han manifestado en una
minoría de estos pacientes, puede provocar reacciones graves en algunos casos, especialmente cuando se administra en dosis altas.
Se debe evitar tratamientos prolongados en pacientes con anemia, afecciones cardíacas o pulmonares o con disfunción hepática y renal (en este último caso, el uso ocasional es aceptable,
pero la administración prolongada de dosis elevadas puedeaumentar el riesgo de aparición de efectos renales adversos).
Se recomienda precaución en pacientes asmáticos sensibles al ácido acetilsalicílico, debido a que se han descrito ligeras reacciones broncoespásticas con paracetamol (reacción cruzada) en estos pacientes, aunque sólo se han manifestado en una minoría de dichos pacientes, puede provocar reacciones graves en algunos casos, especialmente cuando se administra en dosis altas.
Se recomienda precaución si se administra paracetamol concomitantemente con flucloxacilina debido al aumento del riesgo de acidosis metabólica con alto desequilibrio aniónico (HAGMA),
particularmente en pacientes con insuficiencia renal grave, sepsis, desnutrición y otras fuentes de deficiencia de glutatión (por ejemplo, alcoholismo crónico), así como aquellos que utilizan dosis máximas diarias de paracetamol. Se recomienda una estrecha vigilancia, incluida la medición de 5-oxoprolina en orina.
Embarazo
Datos epidemiológicos del uso oral de dosis terapéuticas de paracetamol indican que no se producen efectos indeseables ni en la embarazada, en el feto, ni en el recién nacido. Los estudios de reproducción no muestran malformaciones ni efectos fototóxicos. Por lo que, bajo condiciones normales de uso, el paracetamol se puede usar durante el embarazo, después
de la evaluación del balance beneficio/riesgo.
No se administre durante el embarazo o cuando se sospeche su existencia, ni durante la lactancia a menos que a criterio médico el balance riesgo/beneficio sea favorable.
Lactancia
Aunque en la leche materna se han medido concentraciones máximas de 10 a 15 μg/mL (de 66,2 a 99,3 μmoles/L) al cabo de 1 o 2 horas de la ingestión por parte de la madre de una dosis única
de 650 mg, en la orina de los lactantes no se ha detectado acetaminofén (paracetamol) ni sus metabolitos. La vida media en la leche materna es de 1,35 a 3,5 horas. Se desconoce efectos
adversos en niños. No se administre durante la lactancia a menos que el médico lo indique.
Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas
La influencia de paracetamol sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas es nula o insignificante. No se ha descrito ningún efecto en este sentido
CONTRAINDICACIONES
Hipersensibilidad al acetaminofén (paracetamol) o alguno de los componentes de la fórmula.
Insuficiencia hepática grave.
Hepatitis viral
Anemia hemolítica grave.
SOBREDOSIS
Signos y síntomas
La sintomatología por sobredosis incluye confusión, excitabilidad, inquietud, nerviosismo, irritabilidad, mareos, vómitos, pérdida del apetito, ictericia, dolor abdominal e insuficiencia renal y hepática.
En los niños, estados de sopor, o alteraciones en la forma de caminar.
Es especialmente importante la identificación precoz de la sobredosificación por acetaminofén debido a la gravedad del cuadro, así como, a la existencia de un posible tratamiento.
Si se ha ingerido una sobredosis de acetaminofén debe tratarse rápidamente al paciente en un centro hospitalario, aunque no haya síntomas o signos significativos ya que, aunque estos pueden causar la muerte, a menudo no se manifiestan inmediatamente después de la ingestión, sino a partir del tercer día. Puede producirse la muerte por necrosis hepática. Asimismo, puede aparecer fallo renal agudo.
La sobredosis de acetaminofén se evalúa en cuatro fases, que comienzan en el momento de la ingestión de la sobredosis:
FASE I (12 – 24 horas): náusea, vómitos, diaforesis y anorexia;
FASE II (24 – 48 horas): mejoría clínica; comienzan a elevarse los niveles de AST, ALT, bilirrubina y protrombina.
FASE III (72 – 96 horas): pico de hepatotoxicidad; pueden aparecer valores de 20.000 para la AST.
FASE IV (7 – 8 días): recuperación.
Puede aparecer hepatotoxicidad. La mínima dosis tóxica es más de 100 mg/Kg de peso en niños. Dosis superiores a 20 – 25 g son potencialmente fatales. Los síntomas de la hepatotoxicidad
incluyen náusea, vómitos, anorexia, malestar, diaforesis, dolor abdominal y diarrea.
La hepatotoxicidad no se manifiesta hasta pasadas 48 – 72 horas después de la ingestión. Si la dosis ingerida fue superior a 150 mg/Kg o no puede determinarse la cantidad ingerida, hay que
obtener una muestra de paracetamol sérico a las 4 horas de la ingestión.
En el caso de que se produzca hepatotoxicidad, realizar un estudio de la función hepática y repetir el estudio con intervalos de 24 horas. El fallo hepático puede desencadenar encefalopatía, coma y muerte.
Niveles plasmáticos de acetaminofén (paracetamol) superiores a 300 μg/mL, encontrados a las 4 horas de la ingestión, se han asociado con daño hepático producido en el 90% de los pacientes.
Este daño comienza a producirse cuando los niveles plasmáticos de acetaminofén (paracetamol) a las 4 horas son inferiores a 120 μg/mL o menores de 30 μg/ml a las 12 horas de la ingestión.
La ingestión crónica de dosis superiores a 4 g/día puede dar lugar a hepatotoxicidad transitoria. Puede presentarse necrosis tubular renal y daño miocárdico.
Tratamiento
En todos los casos se procederá a la aspiración y lavado gástrico, preferiblemente dentro de las 4 horas siguientes a la ingestión. Existe un antídoto específico para la toxicidad producida por acetaminofén: la N-acetilcisteína.
Se recomiendan 300 mg/Kg de N-acetilcisteína (equivalentes a 1,5 mL/Kg de solución acuosa al 20%; pH 6,5), administrados por vía intravenosa (IV) durante un período de 20 horas y 15 minutos, según el siguiente esquema:
El volumen de la solución de dextrosa al 5% para la infusión debe ser ajustado en base a la edad y al peso del niño, para evitar congestión vascular pulmonar.
La efectividad del antídoto es máxima si se administra antes de que transcurran 8 horas tras la intoxicación. La efectividad disminuye progresivamente a partir de la octava hora y es ineficaz a partir de las 15 horas de la intoxicación.
La administración de la solución acuosa de N-acetilcisteína al 20% podrá ser interrumpida cuando los resultados del examen de sangre muestren niveles hemáticos de acetaminofén inferiores a 200 μg/mL.
Efectos adversos de la N-acetilcisteína por vía IV: excepcionalmente, se han observado erupciones cutáneas y anafilaxia, generalmente en el intervalo entre 15 minutos y 1 hora desde el comienzo de la infusión.Por vía oral, es preciso administrar el antídoto de N-acetilcisteína antes de que transcurran 10 horas desde la sobredosificación.
Cada dosis debe diluirse al 5% con una bebida de cola, jugo de uva, de naranja o agua, antes de ser administrada, debido a su olor desagradable y a sus propiedades irritantes o esclerosantes.
Si la dosis se vomita en el plazo de una hora después de la administración, debe repetirse.
Si resulta necesario, el antídoto (diluido con agua) puede administrarse mediante la intubación duodenal.






