Descripción
VIA DE ADMINISTRACION
ORAL
PROPIEDADES FARMACOLOGICAS
Grupo farmacoterapéutico: Agentes antiadrenérgicos de acción central. Agonistas del receptor de imidazolina.
Código ATC: CO2AC01.
Farmacodinamia
La clonidina es un agente hipotensor derivado de imidazol, agonista selectivo de los receptores adrenérgicos alfa-2. Se cree que al estimular los receptores alfa-2 en el sistema nervioso central (en la médula oblongata, principalmente) provoca una reducción de la actividad simpática que da lugar a disminución de la resistencia vascular periférica y renal, de la frecuencia cardíaca y, consecuentemente, de la presión arterial.
Farmacocinética
Absorción: Tras su administración por vía oral la clonidina se absorbe eficientemente en el tracto gastrointestinal y genera un efecto antihipertensivo inicial apreciable en 30 – 60 minutos que se hace máximo en 2 – 4 horas y persiste hasta por 8 horas.
Distribución: Se distribuye ampliamente en el organismo (Vd: 2,9 L/kg) y se une a proteínas plasmáticas en un 20 – 40%. Difunde a la leche materna y atraviesa la placenta.
Biotransformación / Eliminación: Se metaboliza parcialmente (50%) en el hígado a productos inactivos que se excretan, junto a un 40 – 60% de clonidina intacta, por la orina (70%) y con las heces (20%). Su vida media de eliminación promedio es de 13 horas. Insuficiencia renal. En pacientes con insuficiencia renal severa la vida media de eliminación se prolonga de manera importante (41 horas).
Información preclínica sobre seguridad
Los estudios para evaluar el potencial carcinogénico de la clonidina en ratas y ratones resultaron negativos, al igual que las pruebas de mutagenicidad realizadas (prueba de Ames y ensayo in vivo de micronúcleos de ratón). En los estudios de reproducción, aunque no hubo evidencias de teratogenicidad ni embriotoxicidad en conejos con dosis orales de clonidina equivalentes a 3 veces la dosis máxima diaria recomendada en humanos (DMRH), se observó una incidencia elevada de reabsorción fetal en ratas con dosis iguales a 1/3 de la DMRH, así como en ratones con dosis 40 veces la DMRH. No se registraron alteraciones o trastornos de la fertilidad en ratas con dosis 3 veces la DMRH.
INDICACIONES
Tratamiento de la hipertensión arterial.
POSOLOGIA
Dosis Adultos
En hipertensión leve a moderada iniciar con 0,75 mg – 0,150 mg una vez al día, por la noche y a los 10 – 15 días incrementar a 0,150 – 0,3 mg cada 12 horas. En caso de respuesta insuficiente, incrementar gradualmente a intervalos de 2 – 4 semanas hasta alcanzar la respuesta deseada. En casos de hipertensión grave podría ser necesario incrementar cada toma hasta 0,3 mg; esta dosis puede repetirse hasta cuatro veces al día (1,2 mg).
Dosis máxima:
1,2 mg/día. El uso en exceso o más frecuente no genera beneficios terapéuticos adicionales y, por el contrario, podría ocasionar efectos adversos.
Dosis en poblaciones especiales:
Insuficiencia renal: Ajustar la dosis según el grado de disfunción renal y la respuesta particular de cada paciente.
Insuficiencia hepática: No se han descrito pautas especiales de dosificación para estos pacientes.
Edad avanzada (≥ 65 años): Iniciar con 0,75 – 0,150 mg/día e incrementar semanalmente, de ser necesario, hasta lograr la respuesta deseada.
Edad pediátrica (≤ 18 años): No hay suficientes datos para la utilización de clonidina en niños y
adolescentes menores de 18 años. Por tanto, no se recomienda el uso de clonidina en pacientes pediátricos.
Modo de empleo o forma de administración
Administrar por vía oral con agua, con o sin las comidas y, preferiblemente, a las mismas horas del día durante todo el tratamiento. La dosis nocturna debe tomarse antes de dormir.
REACCIONES ADVERSAS
Las reacciones adversas se han clasificado por su frecuencia en:
Muy frecuentes (≥1/10)
Frecuentes (≥1/100, <1/10)
Poco frecuentes (≥1/1000, <1/100)
Raras (≥1/10.000, <1/1000)
Muy raras (<1/10.000)
Frecuencia no conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles)
Trastornos endocrinos
Raras: Ginecomastia.
Trastornos psiquiátricos
Frecuentes: Depresión, trastornos del sueño.
Poco frecuentes: Delirios, alucinaciones, pesadillas.
Frecuencia no conocida: Estado confusional, disminución de la libido.
Trastornos del sistema nervioso
Muy frecuentes: Mareo, sedación.
Frecuentes: Cefalea.
Poco frecuentes: Parestesia.
Trastornos oculares
Raras: Lagrimeo disminuido.
Frecuencia no conocida: Trastornos de acomodación.
Trastornos cardiacos
Poco frecuentes: Bradicardia sinusal.
Raras: Bloqueo auriculoventricular.
Frecuencia no conocida: Bradiarritmia.
Trastornos vasculares
Muy frecuentes: Hipotensión ortostática.
Poco frecuentes: Fenómeno de Raynaud.
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
Raras: Sequedad nasal.
“Agradecemos a los profesionales de la salud y a la comunidad en general, notificar las sospechas de Reacciones Adversas de Medicamentos, con el fin de mantener la calidad, seguridad y eficacia de los Productos Farmacéuticos”. Es importante la notificación al Centro Nacional de Vigilancia Farmacológica (CENAVIF) a través la página web del Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel”, www.inhrr.gob.ve”.
INTERACCIONES
Con medicamentos, alimentos y bebidas
La reducción de la presión arterial generada por la clonidina puede ser potenciada por el uso concomitante de otros hipotensores como diuréticos, vasodilatadores, bloqueadores beta, antagonistas del calcio e inhibidores de la ECA (enzima convertidora de la angiotensina), pero no en el caso de bloqueadores alfa-1.
Los medicamentos que elevan la presión arterial o producen retención de sodio y agua, como los antiinflamatorios no esteroideos, pueden reducir el efecto terapéutico de la clonidina.
La co-administración de clonidina y fármacos con efecto dromotropo o cronotropo negativo, como los bloqueantes beta-adrenérgicos o los digitálicos, pueden causar o potenciar alteraciones bradicárdicas del ritmo.
La coadministración de quetiapina y fenitoína también causa un incremento en el aclaramiento de quetiapina en aproximadamente 450%, produciendo falla terapéutica. Así mismo ocurre si se coadministra quetiapina y tioridazina.
Con el uso simultaneo de clonidina y betabloqueantes se debe considerar también la posibilidad de trastornos vasculares periféricos o de su agravamiento si éstos ya existen. Los medicamentos con actividad bloqueante alfa-2, como la fentolamina o la mirtazapina, pueden antagonizar los efectos de la clonidina mediados por dicho receptor.
La clonidina puede potenciar la acción depresora sobre el sistema nervioso central del alcohol, analgésicos opiáceos, barbitúricos y otros fármacos con efectos sedantes. La administración de antidepresivos tricíclicos o neurolépticos con efecto alfabloqueante en pacientes que reciben clonidina puede disminuir o abolir el efecto antihipertensivo de ésta y, a la vez, causar hipotensión ortostática o agravarla si ya existía. No puede excluirse la posibilidad de que la administración simultánea de un bloqueador beta provoque o potencie alteraciones vasculares periféricas.
La coadministración de valproato de sodio y de quetiapina puede provocar una mayor incidencia de leucopenia y neutropenia.
Se debe tener precaución cuando se administre quetiapina de forma concomitante con medicamentos que se sabe causan desequilibrio electrolítico o aumentan el intervalo QT.
Interferencia con pruebas de laboratorio
La clonidina puede alterar las pruebas de catecolaminas, ácido vanilmandélico en orina, urea en sangre.
ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES
Generales
La clonidina debe usarse con precaución en pacientes con insuficiencia coronaria, enfermedad cerebrovascular, bradiarritmia leve a moderada (ritmo sinusal bajo) u otros trastornos de conducción, infarto de miocardio reciente, depresión (o antecedentes), polineuropatía, estreñimiento, disfunción renal crónica y enfermedad de Raynaud u otras patologías vasculares oclusivas.
La interrupción brusca de un tratamiento prolongado con clonidina ha dado lugar a nerviosismo, agitación, cefalea, temblor, palpitaciones y un rápido aumento de la concentración sérica de catecolaminas y de la presión arterial. Inclusive, se han descrito casos aislados de encefalopatía hipertensiva, accidente cerebrovascular y muerte. Por ello, la suspensión del medicamento debe realizarse de manera lenta, gradual y supervisada a objeto de prevenir complicaciones. En tal sentido, se debe advertir a los pacientes la importancia de no alterar la dosificación ni descontinuar el tratamiento sin el conocimiento y la aprobación del médico prescriptor.
Un aumento excesivo en la presión arterial tras interrumpir el tratamiento con este medicamento puede revertirse con fentolamina o tolazolina intravenosa.
Embarazo
Aunque no se ha evidenciado teratogenicidad en los ensayos experimentales con clonidina, no existen estudios clínicos adecuados que demuestren su seguridad en mujeres embarazadas. No se administre durante el embarazo o cuando se sospeche de su existencia a menos que, a criterio médico, el balance beneficio/riesgo sea favorable.
Lactancia
Dado que la clonidina se excreta en la leche materna y no se dispone de información sobre la seguridad de su administración durante la lactancia, se debe evitar su empleo en ese período. De ser imprescindible su uso por no existir otra alternativa terapéutica, suspéndase la lactancia mientras dure el tratamiento.
Fertilidad
No existen datos disponibles del efecto de clonidina sobre fertilidad en humanos. Los estudios realizados en animales no han mostrado efectos sobre la fertilidad a dosis clínicamente significativas.
Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas
El uso de clonidina se ha asociado a la posibilidad mareo, sedación, confusión, visión borrosa y trastornos de acomodación, lo cual podría comprometer la capacidad y/o habilidad para conducir vehículos u operar maquinarias. Los pacientes deben ser informados al respecto.
CONTRAINDICACIONES
- Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula.
- Bradiarritmia grave como consecuencia de un síndrome de nódulo sinusal o de un bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado.
SOBREDOSIS
Signos y síntomas
La sobredosis de clonidina podría causar inicialmente hipertensión (debida a estimulación de receptores alfa-1 periféricos) seguida por hipotensión, bradicardia, miosis, hipotermia, debilidad, disminución o ausencia de reflejos, letargia, somnolencia y depresión respiratoria.
Casos graves podrían cursar con defectos de conducción cardiaca, apnea, coma y convulsiones.
Tratamiento
En caso de ingestión reciente (menos de 60 minutos) se recomiendan medidas orientadas a prevenir la absorción gastrointestinal (emesis o lavado gástrico, según la condición del paciente, más carbón activado), seguido por tratamiento sintomático y de soporte.
La bradicardia puede ser tratada con atropina. En presencia de hipotensión severa manejar con fluidoterapia intravenosa y en situaciones extremas, con aminas vasopresoras. La naloxona puede resultar de utilidad como coadyuvante en el manejo de la depresión respiratoria, la hipotensión y el coma. La hemodiálisis es de escaso valor para remover el fármaco circulante.





